2.- CUENTO: LA OLLITA……

 

 

LA OLLITA DE VIRTUD

Una vez que Pedro Urdemales estaba cerca de un camino haciendo su comida en una olla que, calentada a fuego vivo, hervía que era un primor, divisó que venía un caballero  montado en una mula, y entonces se le ocurrió jugarle una treta.

Saca prestamente la olla del fuego y la lleva a otro sitio distante, en medio del camino, y con dos palitos se pone a tamborear sobre la cobertera, repitiendo al compás del tamboreo:

Hierve, hierve, ollita hervidora, que no es para mañana, sino para ahora.

El caballero, sorprendido de una operación tan extraña, le preguntó qué hacía, y Pedro Urdemales le contestó que estaba haciendo su comidita.

-¿Y cómo la haces sin tener fuego?- interrogó el caballero; y Pedro, levantando la tapa de la olla, repuso:

-Ya ve su mercé cómo hierve la comidita. Para que hierva no hay más que tamborear en la tapadera y decirle:

Hierve, hierve, ollita hervidora, que no es para mañana, sino para ahora.

El caballero, que era avaro, quiso comprarle la ollita que podía hacerle economizar tanto; que Pedro Urdemales se hizo mucho de rogar, hasta que le ofreció mil pesos por ella y Pedro aceptó. El viejo, que creyó hacer un negocio, vio muy castigada su avaricia, pues la ollita, a pesar del tamboreo y del ensalmo, siguió como si tal cosa.

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